El Hub de Negocios.- La infraestructura con propósito es el camino más efectivo para impulsar el crecimiento económico, la integración social y la adaptación climática en América Latina, indica Monitor Deloitte.
Añade que, en un contexto de transición energética, urbanización acelerada y presión por mayor resiliencia, este enfoque de desarrollo se coloca como un habilitador de diversos factores, entre los que se encuentran:
- Crecimiento sostenible.
- Competitividad regional.
- Creación de valor de largo plazo.
Y, para lograr la también llamada Infrastructure for Good se requieren modelos de negocio, esquemas de gobernanza y fuentes de financiamiento innovadores y que agilicen la puesta en marcha de los proyectos, puntualiza el informe.
Por este motivo, el reporte plantea que es momento de que los líderes de los gobiernos coloquen a esta manera de trabajar en la cima de la agenda, lo que implica los siguiente:
- Priorizar proyectos con alto impacto social y ambiental en los presupuestos.
- Fortalecer las instituciones que planifican y regulan.
- Continuar las reformas en favor de la transparencia y la inversión sostenible.
“Cada nuevo kilómetro de carretera, cada kilovatio instalado, cada conexión de agua o internet que hagamos con propósito acercará a la región a ese futuro prometedor que merece”, enfatizó el informe.

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¿Qué es la infraestructura con propósito?
De acuerdo con el informe Infraestructura con propósito El nuevo motor del desarrollo latinoamericano, elaborado por Monitor Deloitte, la Infrastructure for Good tiene las siguientes características:
- Plantea una nueva forma de desarrollar proyectos.
- Además de construir proyectos tiene el objetivo de generar impactos positivos sociales, ambientales y económicos.
- Integra criterios financieros, sociales, ambientales y de gobernanza desde el diseño hasta la implementación de los proyectos.
- Priorizando beneficios comunitarios, resiliencia y transparencia.
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¿Qué tendencia están definiendo a la infraestructura?
De acuerdo con el reporte de Deloitte, hay diversas tendencias que están destacando en materia de en la infraestructura:
- Transición energética: el 81% de la nueva capacidad eléctrica global ya es más barata que los combustibles fósiles.
- Movilidad sostenible: transporte integrado, eléctrico y centrado en inclusión social.
- Infraestructura digital: banda ancha, data centers y digitalización de servicios públicos.
- Resiliencia climática: infraestructura diseñada para resistir eventos extremos
- ASG y regulación: marcos normativos que elevan estándares de sostenibilidad y transparencia
- InfraTech: uso de IA, IoT y analítica avanzada para planear, construir y operar mejor
- Gobernanza eficiente: una correcta atribución de funciones y competencias institucionales. A esto hay que añadir planificación estratégica de largo plazo, asignación eficiente de recursos y modernización de empresas estatales
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¿Qué se necesita para lograr la infraestructura con propósito?
El informe explica que para alcanzar la infraestructura con propósito en América Latina se necesita algo más que aumentar el gasto público tradicional. En este sentido, es preciso echar mano de:
- Modelos de negocio innovadores.
- Esquemas de financiamiento creativos que al mismo tiempo movilicen el capital público y el privado. Un ejemplo son las asociaciones público-privadas (APP).
- Innovación en los modelos de estructuración contractual y los mecanismos de distribución de riesgo. Como ejemplos de estos últimos, se han implementado contratos de participación público-privada (PPP) con pagos contra resultados, como los output-based contracts.
- Combinación de distintas fuentes de recursos en esquemas híbridos. Un ejemplo es el blended finance, que mezcla fondos públicos, inversión privada y, en ocasiones, capital filantrópico o de cooperantes.
- Bonos temáticos como bonos verdes, bonos sociales, bonos sostenibles, bonos de transición climática.
- Alianzas con los organismos multilaterales y la banca de desarrollo, como el BID, el CAF, el Banco Mundial y otros.
- Transparencia y rendición de cuentas.
- Gobernanza adecuada, pues puede ser la diferencia entre un proyecto exitoso y uno que no lo es.
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¿Qué casos de éxito de Infrastructure for Good hay en América Latina?
El reporte de Deloitte también expone algunos ejemplos de Infraestructura con propósito en América Latina:
Colombia: El país destaca por tener un transporte sostenible.
- Bogotá cuenta con el TransMilenio, que es un sistema Bus Rapid Transit (BRT). También, recientemente adjudicó su primera línea de metro e implementó una de las mayores flotas de autobuses eléctricos de la región.
- Medellín tiene el MetroCable, que es un teleférico utilizado como transporte público.
México: Esta nación es pionera en vivienda sustentable.
- Ha incorporado criterios de sustentabilidad en el sector vivienda.
- Por ejemplo, en Oaxaca se construyó vivienda social resiliente a sismos mediante materiales locales.
Chile: Destaca por su transición energética verde.
- En 2021 más del 20% de su matriz energética provino de fuentes no convencionales renovables.
- Su meta es alcanzar el 70% en 230.
- Tiene relevantes proyectos solares en Atacama y parques eólicos en la Patagonia.
- Impulsa el hidrógeno verde.
Brasil: Es ejemplo de resiliencia hídrica y saneamiento. A nivel nacional aprobó en 2020 el Marco Legal de Saneamiento, que tiene el objetivo de alcanzar el 99% de acceso de agua potable en 2030. Esto, abriendo el sector a la inversión privada.
Centroamérica: La región destaca por el impulso a la digitalización y la inclusión tecnológica.



