El Hub de Negocios.- El talento femenino enfrenta una mayor carga de cuidados, mientras la flexibilidad laboral puede facilitar su desarrollo profesional.
En México, las mujeres destinan 39.7 horas semanales al trabajo doméstico, de cuidados y voluntario no remunerado, frente a 18.2 horas de los hombres, según la ENUT 2024 del INEGI. Esta diferencia de 21.5 horas semanales evidencia una distribución desigual del tiempo.
La situación también influye en las decisiones profesionales. El estudio La Experiencia Laboral 2026 en México, de WeWork y Michael Page, encontró que 38.27% de las mujeres considera la gestión de los cuidados personales y familiares una prioridad al elegir su esquema laboral, frente a 25.9% de los hombres.
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¿Por qué la flexibilidad laboral importa para el talento femenino?
La participación laboral femenina en México se mantiene alrededor del 50%, de acuerdo con la OCDE. Ante esta realidad, los esquemas flexibles pueden facilitar la conciliación entre responsabilidades personales y trabajo remunerado.
“La flexibilidad laboral cobra una dimensión distinta cuando entendemos que las personas no llegan al trabajo desde las mismas circunstancias. Hoy los datos muestran que las responsabilidades de cuidado siguen teniendo un peso mayor para las mujeres. Por ello, ofrecer alternativas sobre dónde trabajar no debe verse únicamente como un beneficio, sino como parte de una estrategia que permita al talento desarrollarse profesionalmente con mayor autonomía sobre su tiempo”, señaló Leydis Castro, People Partner Manager de WeWork México.
La OCDE recomienda para México alternativas como:
- Horarios flexibles.
- Trabajo temporal de medio tiempo por razones familiares.
- Trabajo remoto.
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¿Qué necesita el talento femenino para desarrollarse?
La flexibilidad por sí sola no elimina las desigualdades que vive el talento femenino. Estos esquemas deben acompañarse de una cultura de corresponsabilidad, sin sacrificar visibilidad, crecimiento u oportunidades profesionales.
“La verdadera flexibilidad no consiste simplemente en trasladar la oficina a casa. Se trata de dar a las personas alternativas para decidir dónde pueden trabajar mejor, manteniendo la colaboración, la productividad y las oportunidades de crecimiento. Cuando estos modelos están disponibles para todas las personas y se acompañan de una cultura de corresponsabilidad, pueden contribuir a construir entornos laborales más equitativos”, agregó Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica.
México avanzó diez posiciones en el Global Gender Gap Report 2025 y se ubicó en el lugar 23 global, con 77.6% de su brecha general de género cerrada. Sin embargo, registra 60.9% de paridad en Participación y Oportunidades Económicas, frente a 65.6% en América Latina y el Caribe.
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¿Puede la flexibilidad laboral impulsar la igualdad?
“En este escenario, avanzar hacia la igualdad no depende únicamente de incorporar a más mujeres al mercado laboral, sino también de crear condiciones que permitan que permanezcan, se desarrollen y accedan a oportunidades de crecimiento y liderazgo. Los espacios de trabajo flexibles pueden formar parte de esta transformación al ofrecer alternativas para acercar el lugar de trabajo a donde viven las personas, reducir desplazamientos y conservar elementos fundamentales de la presencialidad, como la colaboración, la interacción y la construcción de comunidad”, finalizó Leydis Castro.
Para WeWork, las necesidades laborales han cambiado y no existe una única forma de trabajar. Diseñar entornos adaptables a distintas etapas de vida y dinámicas profesionales será fundamental para que el talento y las oportunidades de desarrollo sean el punto de partida.
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¿Qué papel tendrá la flexibilidad en el futuro laboral?
La discusión sobre la equidad laboral para el talento femenino también implica reconocer que mujeres y hombres no enfrentan las mismas responsabilidades de cuidado. Por ello, los modelos flexibles pueden ofrecer alternativas para combinar vida personal y profesional.
El reto está en acompañarlos con corresponsabilidad y condiciones que permitan permanecer, crecer y acceder a oportunidades de liderazgo. Para el talento femenino, contar con mayor autonomía sobre el tiempo puede ser una pieza relevante dentro de ese proceso.



